Actividad física y música
La música ha representado, desde los tiempos más antiguos, un aspecto importante de la vida del hombre. Inicialmente fue considerada más un fenómeno espiritual, religioso, incluso mágico y taumatúrgico que no un hecho artístico.En muchas culturas le fueron reconocidos roles y funciones terapéuticas, tanto para el cuerpo como para la mente.
Hoy se considera la música, en buen derecho, parte integrante de la vida cotidiana:
· Acompaña los momentos de descanso;
· Está frecuentemente presente en los ambientes de trabajo, ya que (los estudiosos lo han demostrado ampliamente) el escucharla mejora la eficiencia psico-física;
· Modifica, por ejemplo, el ritmo cardiaco y el respiratorio;
· Influencia la digestión;
· Favorece la distensión muscular.
Desde un punto de vista psicológico, puede determinar efectos diferentes:
· Combatir el estrés, si se trata de una música suave y a baja voz;
· Dar ánimos, si es rítmica.
La música se utiliza mucho también en programas de rehabilitación, física o psicológica:
· Es un instrumento educativo y terapéutico, no sólo en la infancia sino también en la edad adulta;
· Facilita el desarrollo emotivo, perceptivo y mental;
· Favorece la integración social.
A nivel motor, con la música se obtiene:
· Una mejoría de la coordinación, se hace más fácil el aprendizaje.
En las actividades deportivas, la música encuentra un largo empleo en situaciones diferentes:
· Hace menos pesado el entrenamiento sobre todo si es individual;
· Facilita la ejecución técnica;
· Favorece el relajamiento y la concentración antes de la prueba.
La música encuentra empleo en diversas disciplinas: es ampliamente conocido, por ejemplo, la utilización en las clases de gimnasia aeróbica, en que los ritmos a alto volumen tienen una gran fuerza y surten un efecto contagioso en los participantes, sumidos en un proceso en que los ritmos de cada uno se funden, subordinándose a aquellos del grupo.
La música, puede, en otros casos, indicar las secuencias técnicas acompasándolas con el propio ritmo.
La música, también, resulta de fundamental importancia cuando acompaña los momentos de descanso con mejor toma de conciencia, de escucha del propio cuerpo y de control del cansancio. Bien entendido que, en este caso, se deberá tratar de música lenta y a bajo volumen.
Por último, una experiencia interesante ha sido efectuada asociando la músico-terapia en situaciones de relajamiento, alcanzado mediante una fase de Training autógeno de Schultz.
El objetivo era el de estimular la producción de significativos vividos a nivel mental y físico.
Después de haber efectuado los ejercicios de distensión, ha sido propuesta la música, tocada con violonchelo (una partitura melódica y una rítmica). Son muy interesantes los resultados del experimento: la música ha provocado respuestas sobre todo de tipo somático. Se han subseguido, en efecto, sensaciones de calor, pesadez, sentido de depresión.
El balance es más que positivo: la experiencia determina mayor dominio y conocimiento del esquema corpóreo.
Por lo tanto, la música facilita a nivel motor el aprendizaje, al facilitar la ejecución técnica, en la gestión del ansia; en favorecer el relajamiento y la concentración, en el dar un sentido de pertenencia, si se escucha en grupo.










