CUERPO Y MENTE -> AUTOESTIMA
Llamada de la soledad
Solos en el desierto. El vacío detrás, delante, alrededor, dentro. Cómplice el silencio, los grandes espacios, la luz deslumbrante y la oscuridad envolvente.
Todos sabemos que el desierto no es verdaderamente así, que bulle de vida y de señales y sin embargo es la primera imagen que sugiere el encuentro con la nada. Un absoluto que puede perturbar y paralizar o también que puede tirar fuera la verdadera esencia de la persona.
Cualquiera que decida encontrarse directamente con un absoluto geográfico, bien sea el vacío del desierto, el fondo del mar o el infinito del espacio, responde a una llamada.
La llamada interior
Es una llamada de una atracción enigmática hacia una cosa inexplicable e irresistible, que turba, confunde y distrae. Al menos hasta que no se consigue, fatigosamente, a comprender el sentido de las imágenes y de las sensaciones más comunes que lo rodean como una tela de araña, continuando a evocarlo sin que quede revelado del todo.
Hasta la llamada. Precisamente, pero esta parte del trabajo, la preliminar, es ya parte del oscuro proyecto a cumplir y necesita de una gran voluntad y una inusual capacidad de concentración. Cualidades necesarias, que deben abundar en el ánimo de quien se sumerge en el vacío, si en este mundo demasiado vacío no quiere perder el sentido. O, incluso, la vida.
La respuesta a la llamada
La respuesta a la llamada interior para estas personas es la misión para realizar su propia vida.
Y jamás podrán olvidarse de tener que cumplir esta misión, porque si ello sucediera, se perderían definitivamente y no podrían volver jamás adonde procedían. Al punto que saben conservar por mucho tiempo, en un lugar seguro de la memoria, las imágenes y las sensaciones que les han deslumbrado y han dejado dentro de ellos una estela luminosa, la cual puntualmente ilumina cualquier huella que pueda llevarles a la deseada meta de su vida.
El desierto para ellos es la tierra de origen, en esta o en la otra vida. Nos asemejamos mucho a él para sentirlo como extraño para tener miedo. Ni siquiera el tiempo, para ellos, tiene los normales confines y sin reloj consiguen serenamente a confiarse a los ritmos del ambiente y a los bio-ritmos de su propio organismo.
Más que exploradores de límites, son personas que no se resignan a abandonar un proyecto hasta que no lo han vivido. Aunque debieran emplear años en realizarlo y su preparación les pidiese sacrificios muy costosos, tanto en la vida privada como en la profesional.
Aventura en solitario
Una vez que se deciden a partir, aquellos que son atraídos por las grandes aventuras en solitario, brotan a nueva vida.
Desde ese momento jirones esparcidos de experiencia encuentran puesto en el rompecabezas de su vida. Porque se ponen finalmente a la prueba y pueden dedicarse con empeño y determinación a sus sueños más jactanciosos. Por ejemplo, a establecer un recorrido de travesía del desierto elegido, que preludia a otro recorrido, mucho más simbólico, de exploración del vacío interior.
Aquel que todos poseen, pero que solamente los elegidos pueden visitar. El que decide atravesar un desierto, por lo tanto, no lo hace con la exclusiva intención de alcanzar una meta personal, sino para descubrirse a sí mismo. Y ello lo convierte en un tipo extraño, porque la urgencia de su necesidad y la manera de realizarlo lo empuja a hacer alguna cosa que a los demás proporciona temor.
Infinitos soñadores
Activos e inquietos o también distraídos y lentos, en cualquier caso, incansables y siempre incapaces de quedarse tranquilos y anónimos en medio a los demás.
Este es el retrato de cuantos aman abandonar todo y eligen "perderse" por extensiones sin confines, aquellos que se sienten seducidos por la nada no son personas como las demás, rechazan una vida normal, demasiado estrecha para sus horizontes enormes, o se pierden en una existencia en los límites de lo social.
Es posible que sean ya conocidos por su precoz extrañeza o por la originalidad con la que afrontan al mundo, portadores como son de un punto de vista anómalo. O sea, ven aquello que los demás no sospechan ni que exista siquiera y localizan conexiones olvidadas de quien se comporta como si la entera existencia se consumiese en los gestos del vivir cotidiano
Concretos y visionarios, son individuos incansables, que busca y rebuscan hasta la desesperación. Dotados de intuición y de capacidad de adaptación por encima de lo normal, con una mente sintética y analítica simultáneamente, conocen y respetan su cuerpo al punto de poder moderar el metabolismo y obtener en caso de necesidad cualquier recurso










