CUERPO Y MENTE -> RELAJACIÓN Y CONCENTRACIÓN
Tai Chi: energía interior
El término, que significa literalmente “la suprema y máxima energía”, señala una de las disciplinas orientales que permiten alcanzar el ying-yang, la dinámica dualidad que está presente en todas las cosas y que gobierna la naturaleza: (masculino/femenino, activo/pasivo, oscuridad/luz...). El Tai Chi puede concebirse como una forma de yoga en movimiento, asociado a la meditación.
Existen múltiples “formas” que toman el nombre de las familias que las han codificado, y que consisten en una secuencia de movimientos – derivados de las artes marciales y de los movimientos de los animales y de los pájaros – que se practican con delicadeza, gracia y continuidad de movimiento.
La finalidad del Tai Chi consiste en un ejercicio meditativo para el cuerpo: el “Chi”, la fuerza vital que anima las funciones vitales, hace circular por el interior del organismo para incrementar la salud y la vitalidad del individuo. Tal energía, de hecho, discurre por canales que están en estrecha relación con el sistema nervioso y vascular. A través de una adecuada ejecución de los ejercicios, se puede desarrollar un estado mental de tranquilidad y calma, y se aprende el equilibrio, el control motor, el ritmo y el origen del movimiento del centro vital. La práctica de tal disciplina ayuda además a mantener una posición más correcta en cada expresión del cuerpo: desde algo tan sencillo como mantenerse en pie o sentados, a caminar y a correr.
El origen “marcial” del Tai Chi implica además algunos ejercicios a realizar en pareja, que permiten desarrollar una cierta sensibilidad y responsabilidad del “Chi”de otra persona. Se puede profundizar en la formación dependiendo de las técnicas de un combate “a cámara lenta”, que canaliza hacia fuera las energías destructivas potenciales.
Esta disciplina está profundamente introducida en la cultura oriental, y mantiene una estrecha relación tanto con el sistema adivinatorio de “I Ching”, como con la filosofía del Taoismo, que enseña una visión del mundo de calma, reflexiva y mística, inmersa en la belleza y en la tranquilidad de la naturaleza.
En cualquier caso, la finalidad última de los ejercicios de meditación del Tai Chi es alcanzar un bienestar psíquico y físico profundo, basado en alcanzar el equilibrio del cuerpo y de la mente.
Abril 2002










