BELLEZA -> CUIDADO DE LA PIEL
Ad hoc para la cara
Existen muchísimos tratamientos para la cara y no sabemos cuál de ellos elegir, aunque, en cuanto a resultados, podríais resultar desilusionados. En condiciones normales no exagerar y evitar los productos medicinales, con agentes antibacterianos, que pueden provocar reacciones alérgicas.
Los cepillos para la cara están indicados para las pieles grasas pero si se usan con continuidad pueden estimular las glándulas sebáceas y producir mucho más sebo; los vapores dejan la piel suave, pero la transpiración excesiva puede secarlas: desaconsejada para pieles secas o mixtas.
Las mascarillas y los apósitos para la cara limpian la piel y aumentan la circulación sanguínea, dejándola fresca y lisa.
Las tipologías de pasta densa y las cremas que se endurecen en contacto con la piel están indicadas para las pieles grasas: el sebo y el extracto córneo son absorbidos y luego eliminados enjuagando la cara. Las mascarillas más cremosas y ligeras son también indicadas para las pieles secas: contienen grasas como la yema de huevo, el germen de grano o los aceites vegetales. Los que contienen goma, ceras o sustancias plásticas, que se aplican con el pincel y que después se desprenden de la cara, a menudo pegajosas y transparentes, son adecuadas para las pieles mixtas.
La mascarilla se puede aplicar sobre la cara y el cuello, bien limpios y secos, una o dos veces a la semana. Proceder así: estirar el pelo hacia atrás y, usando la punta de los dedos, golpear la cara y el cuello con el producto, cubriendo la cara hasta el comienzo del cabello y dejando descubierta la zona entorno a los ojos, las orejas y los labios. Extender la mascarilla con los dedos o con un pincel, con movimientos desde abajo hacia arriba y desde el centro hacia los lados. El tiempo de permanencia de la mascarilla sobre la cara depende del tipo y varia de los cinco a los veinte minutos: aprovechar para relajaros, cubriendo los ojos con el algodón empapado de tónico o de agua de rosas.
Podéis también aplicar diversos tipos de mascarillas, sucesivamente: empezar con un scrub que elimina las impurezas superficiales, después aplicar una mascarilla purificante y proceder con una elasticizante, endulzante e hidratante, según el tipo de piel. Entre un tratamiento y otro, enjuagar bien la cara y aplicar el tónico, golpeando con un algodón. Terminar con la aplicación de vuestra crema hidratante habitual.
Abril 2002










