Plantas aromáticas: sabor y salud
Albahaca, perejil, romero, lavanda y salvia: con la primavera comienzan a florecer sobre terrazas y jardines de toda España. De hecho, parece que las plantas aromáticas se acercan cada vez más al gusto de los españoles, alimentando al mismo tiempo un auténtico y verdadero negocio en continuo crecimiento.
Además de usarse para aderezar los alimentos, regalando perfumes y sabores muy especiales, las plantas aromáticas tienen importantes propiedades curativas, que todos pueden experimentar con facilidad.
La albahaca, por ejemplo, mantiene alejados a los mosquitos, mientras que como infusión, concilia el sueño. Las hojas de perejil, sin embargo, evitan las hinchazones de las picaduras de los insectos, tienen acción diurética y estimulan la digestión.
La malva resulta útil como colutorio, incluso en los casos de abscesos dentales, por sus propiedades antinflamatorias, emolientes y ligeramente laxantes; el romero sin embargo, aumenta el apetito y además puede usarse contra las molestias circulatorias y en baños relajantes. La lavanda cura los vértigos y los mareos, es un excelente sedante y antiséptico de las vías uro-genitales, mientras que para los pies cansados es muy recomendable el eucalipto.
La salvia es digestiva, tranquilizante, y agudiza la memoria; la mejorana, en cambio, puede usarse para combatir la tos y el catarro bronquial, y es un efectivo antiespasmódico para las menstruaciones dolorosas, calmante y útil contra las jaquecas y los espasmos intestinales.
Además de ser de gran utilidad en cocina, para aderezar los alimentos como sustitutivo de la sal, como componente de una alimentación equilibrada, y para dar a los platos sabores desconocidos y originales, las plantas aromáticas se consideran aliadas naturales de nuestra salud, toda una alternativa a las clásicas medicinas que hay que descubrir.
Mayo 2002










