SALUD -> LOS PIES
Después de los entrenamientos
Después de una o dos horas de actividad física, existe toda una serie de problemas ligados a la inevitable y aumentada sudoración.¿Que hacer entonces?
La toalla es el principal aliado del pie, un principio que vale siempre, pero todavía más en verano.
Una vez que se ha terminado el entrenamiento, se lavan los pies bajo la ducha o en un barreño con agua y jabón; en segundo lugar es fundamental secarlos muy bien en todas sus partes. No deben olvidarse los espacios entre y debajo de los dedos; de esta manera se evita, en efecto, que la humedad restañe, creando las condiciones ideales tanto para la proliferación de gérmenes y hongos como para la maceración de la piel.
En verano, existe además otro gran aliado en la lucha a la humedad (y por tanto a las infecciones): el sol.
Si no se tiene a mano una toalla limpia, o -más simplemente- si después de un entrenamiento o haber nadado en piscina se tiene la posibilidad de estar al aire libre, se pueden poner los pies al sol por al menos cinco minutos. Se secarán así de manera natural y saludablemente. El sol entre otras cosas tiene el poder de exterminar buena parte de eventuales gérmenes que se puedan anidar entre los dedos.
Ropa
Los zapatos deben escogerse con atención, deben alternarse según las necesidades: lo ideal es alternar las zapatillas de gimnasia, necesarias e inevitables cuando se realiza deporte, con zapatos de piel y cuero, porqué los materiales naturales permiten evaporar el sudor, dejando así respirar la piel. En verano el ideal es alternar al calzado de gimnasia a sandalias de cuero, perfectas para la traspiración del pie.
Los zapatos deportivos de goma, en cambio, van siempre puestos con los calcetines.
Los más idóneos son los de algodón, con un tejido muy fino: como , por ejemplo, el hilo de escocia. En cambio, no van bien los calcetines de espuma, por otra parte frecuentemente usados por los deportivos. La espesa espuma con que han sido realizados, en efecto, hace aumentar la temperatura del pie y, por consecuencia, la sudoración.










