SALUD -> EL SENO
Existe seno... y seno
Existe el natural, suave, abundante o minimalista, con todos sus defectos. Y luego está el reconstruido, perfecto, redondo a la milésima, que para ser mirado de reojo por el escote, no necesita sostén. La tendencia de seno retocado está tan generalizada que interesa a toda nuestra sociedad: mostrar, sorprender, capturar la atención de otros.
Y el seno, puede que por su posición, puede que por su fuerte reclamo erótico que ejercita la imaginación colectiva, es seguramente la parte del cuerpo que tiene las mayores atenciones: y no son solamente miradas, sino curas globales. Y de retoques, según las modas, que ahora lo quieren apenas acentuado y después lo reclaman estilo Sonia Moldes.
Y quien no tiene dotación natural se confía al cirujano estético. Si sois uno de estos casos ¡cuidado! Informaros previamente sobre los resultados efectivos que una intervención mastoplastica aditiva produce y sobre las desventajas que tienen, incluyendo los posibles riesgos y complicaciones. Luego tenéis que saber que una prótesis puede tener una duración máxima de quince años.
Recientemente la comisión de Bruselas ha presentado un plan con reglas muy severas, para reducir los riesgos de las implantaciones de silicona. Sobre todo la información del paciente, para conocer paso a paso la intervención, sus riesgos, las variantes. Después, la creación de un registro nacional de los injertos, en cada país de la Comunidad Europea, para tener bajo control la evolución de las operaciones; y controles estrictos sobre las prótesis de silicona, para obtener un estándar de calidad. En fin, establecer una edad mínima para someterse a las intervenciones de este tipo.
Un plan europeo que por si solo atestigua la difusión de las intervenciones de cirugía del seno, que se efectúan el 80 por ciento por razones estéticas y en la mayor parte de los casos para aumentar el volumen del seno. El aumento importante de estas intervenciones depende, sobre todo, de la influencia de la moda, y del hecho de que los costes han disminuido considerablemente, aunque no son todavía muy accesibles: desde los 5.000 a los 8.000 euros.
Por tanto, bien venga el retoque, si produce un efecto natural. Es una pena, sin embargo, que la ficción estética no pueda sustituir, injertar o compensar la feminidad y la sensualidad: con estas se nace.
Mayo 2002










