SALUD -> LOS DIENTES
La oclusión
Contrariamente a cuanto se cree, el diente es un órgano muy sensible.Basta decir que está en grado de advertir presencias de tamaños infinitesimales, del orden de 30 / 50 micron. Y si pensamos que con la deglutición, llevamos a contacto (en el mayor número de puntos posible) las dos arcadas dentarias entre las 1800 y las 2000 veces al día, con ello está dicho como, en el caso de que el sistema nervioso central registre señales anormales, las consecuencias pueden llegar a ser pesadas. El cuerpo del sujeto estará obligado a asumir inconscientemente posturas para aliviar el sufrimiento, que con el pasar del tiempo se convertirán en patológicas y por tanto dolorosas.
Para obviar el problema de la mala oclusión, se recurre al bite-plane: se trata de una placa de resina que rehace en modo correcto, aunque artificial, los contactos errados entre la arcada superior y la inferior.
El bite-plane separa también la articulación de la mandíbula, obligándola a buscar una posición de bienestar, permitiendo de esta manera a los músculos una masticación de reposo. A cascada se obtendrá después la relajación de los músculos del cuello, después de la espalda y en general de todo el cuerpo.










