SALUD -> EL PELO
El crecimiento
El pelo no crece con velocidad constante: el crecimiento es estacional, mayor en verano que en invierno. Además la fase de crecimiento varia según los individuos y dura una media entre dos y seis años. Cuando la fase de crecimiento termina, el folículo entra en la fase de reposo, que dura algunos meses. Los pelos viejos cesan de crecer y permanecen en el folículo hasta que debajo se forman los nuevos que empujan hasta hacer caer a los viejos.
Perdemos continuamente de veinte a cien pelos cada día. Por suerte los ciclos de crecimiento y de reposo no están sincronizados, o sea, no se desarrollan contemporáneamente en todos los folículos.
Los pelos crecen bajo el control de hormonas: la testosterona (hormona masculina), preside el desarrollo del pelo que aparece después de la pubertad, tanto para los hombres como para las mujeres. En las mujeres, las hormonas femeninas –los estrógenos- impiden el crecimiento de pelos sobre el mentón, favoreciendo en cambio a los de la cabeza. Cuando se envejece, los melanocitos –responsables del color del pelo- son menos activos, llevando a la aparición del pelo gris o blanco.
El color y todas las demás características del crecimiento del pelo son hereditarias. Las normas que regulan la herencia de los caracteres son extremamente complejas y los genes dominantes varían de raza a raza.
Cuando se utiliza un colorante, una protección química envuelve el vástago del pelo; la duración de la tintura depende de la profundidad alcanzada por el colorante. La permanente actúa rompiendo las ligaduras químicas que tienen unidas las escamas de queratina del vástago del pelo, recomponiéndolo en una forma diversa. Las fórmulas de permanente más recientes contienen sustancias neutralizadoras que tienden a proteger la acidez natural del pelo y tienen un bajo contenido de amoniaco. Ello puede limitar en parte el daño que estos preparados causan al pelo. Existe la posibilidad de que exista una conexión entre algunas sustancias químicas y el cáncer: esta es una razón más, para usar con cautela las tinturas para el pelo.
Al nacer se crean en cada uno de los individuos los folículos del pelo: aquellos
que mueren no son sustituidos y no reproducen más cabellos. Por tanto, cualquiera que sea la causa que destruye los folículos, hará que sean pocos los pelos, por lo que las lociones para revitalizar el cabello no podrán mejorar la situación.
Enfermedades, prolongadas terapias con fármacos o estrés emotivo pueden influenciar en el crecimiento y en la calidad del pelo; pueden causar su pérdida o disminuir su diámetro, haciéndolo más fino, más frágil, con dobles puntas y menos brillante.
También el embarazo, un suceso muy dramático desde el punto de vista fisiológico, puede tener tal efecto. Cuando el pelo crece, puede crecer ondulado o liso, en vez de rizado, como reflejo del gran cambio que significa el embarazo. Desgraciadamente, no existe ningún tratamiento para esta molestia, se puede solamente tratar pelo y piel con la mayor delicadeza durante su crecimiento.
Diciembre 2001










