Navegar y planear sobre las olas a gran velocidad y sin más ruido que el del viento y el mar, controlar cada ángulo y movimiento al tener el timón entre tus manos, es una experiencia inolvidable que sólo pueden conocer aquellos que navegan en catamarán.
El catamarán es un velero multicasco, construido sobre la base de dos cascos unidos por un trampolín o plataforma, un diseño que proviene de los botes que se utilizaban en la antigüedad en las islas del Pacífico, donde al barco típico se le agregó un soporte lateral para darle mayor estabilidad.
Esta construcción aerodinámica es la que otorga al bote la capacidad de navegar a gran velocidad. Su escasa superficie de roce, disminuida aún más cuando se desplaza con uno de sus cascos en el aire, la longitud de la vela y la estabilidad que alcanza cuando ambos cascos están sobre el agua, son factores que permiten a estas embarcaciones moverse a una velocidad superior que la del viento que las impulsa.
La distribución del peso es primordial en el manejo de un catamarán ya que es lo que mantiene la posición del bote en relación al agua mientras se está navegando. Para hacer las cosas simples, podemos decir que la embarcación tiene una posición ideal para todas las situaciones de navegación y dependerá en función de la distribución del peso. Este se deberá mover hacia donde sea necesario para lograr mantener la posición ideal del bote.
No hay mejor maestro que la experiencia y la práctica, conociendo como reacciona el bote ante cada condición y dirección. ¡Así que busca a tu tripulación y al agua!
Julio 2002
Asociación Deportiva de Catamaranes