¿Te imaginas flotar en una especie de bañera, con una puerta abovedada, que contiene en su interior una solución de 600 litros de agua y 300 kilos de sales Epsom, igual que en el Mar Muerto? Pues el Flotarium es lo que buscas.
Pues el Flotarium es lo que buscas, una cápsula de relajación profunda que mide 2,5m x 1,6m, diseñada con objeto de aislar al cuerpo y a la mente del entorno. Durante una hora, eliminas la gravedad, la luz, el sonido y el tacto.
Al cerrar la puerta, tu cuerpo desaparece consiguiendo una importante relajación física y mental, gracias también a una música suave que se puede escuchar en el interior de la cápsula. La temperatura se mantendrá entre 36º y 37 grados por lo que no tendrás ni frío ni calor, el aire se renueva constantemente, y el agua se filtra al quedar el tanque vacío. La densidad del agua, una solución saturada de sales a una densidad de 1,30 gr/cm³, permite flotar sobre la espalda sin ningún esfuerzo y sin problemas de vuelcos al tener una profundidad de 30 cm de agua en la cabina.
La sal Epsom es sulfato de magnesio. Se encuentra de forma natural en aguas termales. Es muy diferente a la sal marina o la de cocinar, que son principalmente cloruro sódico. Se usa por dos razones, aumenta la densidad del agua, lo cual facilita la flotación, y suaviza la piel.
Esta combinación reduce el estrés, la tensión muscular, el pulso, la depresión, incluso la fatiga y algunos dolores crónicos. Mejora la circulación sanguínea y la concentración, refuerza el sistema inmunológico y acelera la recuperación física.
Julio 2002
Flotarium