En japonés yotsu significa “cuatro”, el número que se corresponde con los elementos esenciales: agua, madera, fuego y metal, que representan el ciclo del movimiento de las energías ying y yang.
Cuatro son también las dimensiones temporales – las cuatro estaciones – y las dimensiones espaciales - los cuatro puntos cardinales. Y es así, a través de la superposición de estas dimensiones, como nace el hombre universal.
Existen muchas tipologías de yoga y de shiatsu. Por ejemplo, el hata-yoga actúa a través de las posturas – las asanas- y el tantra yoga aprovecha las energías relacionadas con la sexualidad. Entre los múltiples sistemas a través de los cuales se articula el shiatsu, podemos citar el Shiatsu Namikoshi, el Iokai shiatsu y el Skinki shiatsu.
Las disciplinas orientales en general sirven para regular de manera armoniosa las estructuras del cuerpo, de la mente y del espíritu. Pero se parte siempre del cuerpo: este debe ser escuchado, la mente debe darle instrucciones y debe percibir sin llegar a interferir en lo que éste realiza, fiándose de su capacidad para reaccionar mejor. Este es sin duda, el concepto más difícil de aplicar en nuestra sociedad, en donde estamos acostumbrados a creer que podemos tener todo con el control de la razón (racionalista).
Para practicar de la mejor manera posible el yotsu, no basta con copiar una posición o un movimiento, es necesario vivir la libertad del cuerpo: la acción y la conciencia del Ki deben ser contemporáneas.
Además, existen algunas reglas fundamentales a seguir y respetar:
*Toda postura debe de ser cómoda, sin tensiones y ningún tipo de molestia. El cuerpo debe estar siempre relajado en todas sus partes, salvo los músculos que sean necesarios para mantener la postura.
*Cada postura se mantiene gracias al equilibrio y a la relajación, no con la fuerza.
*La respiración, salvo otra indicación concreta, debe ser siempre natural, espontánea.
*Los movimientos deben realizarse siempre con calma, suavidad y armonía.
*Percibir y vivir las dinámicas internas que mantienen los ejercicios.
De esta forma, la práctica del Yotsu permite obtener grandes beneficios a nivel físico, mental y espiritual. Las tensiones musculares se distienden, las ideas se hacen más claras, las emociones positivas se activan y las preocupaciones se hacen más leves.
Abril 2002