Afecta más a los jubilados que a los ejecutivos rampantes: es el estrés "negativo" aquello que hace vulnerables a las enfermedades hacia las cuales uno está más predispuesto.
Lo afirma Massimo Biondi, responsable del Servicio de medicina psicosomática de la Universidad La
Sapienza de Roma, con ocasión de la tercera jornada romana sobre la medicina en el trabajo. "Un neojubilado, obligado a dejar su trabajo antes de tiempo, es más vulnerable que un profesionista que trabaja hasta 12 horas al día, pero con entusiasmo y satisfacción: el clásico caso, este ultimo, de estrés positivo".
La forzada inactividad es causa de tristeza y frustración y también de insomnio e irritabilidad. Empeorar las cosas, dermatitis y descenso del deseo sexual. "Es importante reconocer que existe un problema". El estrés negativo -que puede nacer también durante el trabajo que no da satisfacción o de presiones prolongadas- aumenta los riesgos para el corazón y las personas más frustradas en el trabajo corren más riesgo de enfermarse de cáncer de colon.
¿Cómo combatirlo? Biondi sugiere unas técnicas mentales y para superar las tensiones y el ansia: sobre todo, individuar los propios recursos, para prepararse a superar los problemas uno a la vez. Sin pensar al pasado, tener siempre abierta unas vías de fuga para las situaciones estresantes, evitando cerrarse en si mismos y cultivando relaciones con los demás.
Nunca ponerse objetivos demasiados vagos y ambiciosos, por el contrario apuntar sobre aquellos realizables. Mantener un fin, una pasión, un ideal que den sentido a la vida, buscar el no lamentarse pasivamente, apuntando sobre las soluciones, no sobre los problemas. "Las experiencias de la vida influencian el cerebro como las medicinas. Servirse de este enfoque mental puede de veras ayudar a liberarse del yugo del estrés".
Marzo2002