El verano y el bronceado se convierten en dos aliados para quien pasa sus vacaciones en el mar. La duda es: topless sí o topless no...sin tener en cuenta que habrá quien se lo pueda permitir por su propia naturaleza, para el resto no existe ningún tipo de push-up o wonderbra que se pueda llevar en la playa....
Para mejorar el propio escote no existe tratamiento más eficaz que el ejercicio físico: en primer lugar, la natación, fácil de practicar en verano. El estilo rana sirve para trabajar especialmente los músculos pectorales, tonificando esta parte del cuerpo tan delicada, porque efectivamente los senos carecen de cualquier músculo, únicamente los pectorales, que sirven prácticamente como sujeción. La única diferencia entre los senos pequeños y abundantes está en la cantidad de masa grasa: por esta razón, lo ideal es tonificar sin reducir la capa adiposa.
Además de la natación, para quien tiene unos senos abundantes, resultan útiles los ejercicios realizados con pequeñas pesas, el estilo libre y los deportes de lanzamiento; para quien tiene los senos pequeños, es más recomendable el volleyball y el tenis. A la piel de los senos se le debe dedicar una atención especial que se ve reforzada durante las vacaciones en la playa, sirviendo de buena ayuda el agua del mar, muy rica en sales minerales como bromo, potasio, sodio y cloro - que remineralizan los tejidos. Además, debido a su baja temperatura, el agua del mar ejerce sobre las venas, las arterias y los capilares un efecto primero constrictor y después dilatador: una especie de "gimnasia" que da como resultado una piel elástica y tonificada. Los mejores resultados se obtienen, sin duda, bañándose sin sujetador, en baños breves pero frecuentes y evitando las horas de más calor.
La exposición al sol, que requiere de un producto solar de alta protección es beneficiosa para la piel de los senos: les ayudan a respirar mejor, gracias a la dilatación de los poros.
Para hidratar y prevenir las estrías, es conveniente utilizar a diario cremas con aceites elastizantes, evitando los productos detergentes agresivos (es preferible la leche desmaquillante que usamos para el rostro) además de una alimentación rica en vitaminas A, C y E. Las duchas frías resultan altamente vigorizantes y revitalizantes. Es conveniente utilizar el chorro directamente sobre los senos, con pequeños movimientos rotatorios que ejercen un masaje delicado pero eficaz. Hay que evitar las duchas demasiado calientes ya que provocan una dilatación de los vasos sanguíneos y el relajamiento de los tejidos. La alimentación es importante, tanto por la salud, como por la belleza. Es muy recomendable tomar aceite de hígado de bacalao, levadura de cerveza y jalea real, y generosas cantidades de pescado y moluscos, ricos en ácidos grasos polisaturados Omega 3, que favorecen la microcirculación y la elasticidad. La dieta debe ser abundante en verduras y fruta fresca, ricas en vitaminas y minerales, limitando el consumo de grasas, carne, café y alcohol.
Julio 2002