Antes que nada debemos hablas de lo que es el asma ¡es necesario conocerlo para así aprender a controlarlo y dejar de tenerle miedo. El asma es una enfermedad pulmonar inflamatoria crónica que básicamente conduce a problemas de las vías respiratorias, tal como la obstrucción de la vía aérea total o parcialmente reversible, inflamación bronquial y remodelado de la arquitectura del bronquio e hiperreactividad bronquial, o respuesta aumentada de la vía aérea frente a distintos estímulos. Trayendo como consecuencia síntomas tales como:
- Tos
- Silbidos en el pecho
- Secreciones (flemas)
- Disnea o fatiga
El origen del asma bronquial es la inflamación producida en origen por la alergia a productos conocidos o desconocidos y sobre esta inflamación actúan otros mecanismos de empeoramiento, que bien pueden ser infecciones, olores fuertes, cambios bruscos de temperatura, esfuerzo, stress, nerviosismo, alteraciones de la digestión, reflujo gastro-esofágico, entre otros tantos que buen pueden alterar nuestra salud.
Estos factores que empeoran la salud del asmático pueden traer a la mente la idea engañosa de que el ejercicio pudiera perjudicar al paciente, lo cual no es del todo es cierto. Sólo hay que tomar las debidas precauciones y saber que cuando realizamos ejercicio, en especial en clima frío aumenta la necesidad de más aire y la cantidad de aire que entra y sale por la boca puede causar que las vía aéreas se enfríen y se sequen, lo cual las irrita y provoca el inicio de un ataque asmático, además que generalmente durante el ejercicio solemos respirar por la boca, lo que incita la introducción de más alergenos.
De esta forma sería verdad que el asma puede ser provocado por el ejercicio presentando síntomas como la tos, respiración silbante, presión en el pecho, fatiga extrema y sensación de falta de aire.
Con lo que concluimos que el ejercicio no se debe ser eliminado por completo a causa del asma, ya que el ejercicio es muy importante para mantener la salud de nuestro cuerpo, siempre y cuando que un médico de las indicaciones adecuadas para cada caso, permitiendo así practicar ejercicio sin riesgo alguno y no olvidando llevar siempre el inhalador que te recomendó tu médico.
Abril, 2004