Muchos los encuentran incómodos, otros no pueden prescindir de ellos: botas de punta, zapatos de tacones de aguja... ¿modas que son instrumentos de tortura para pies sacrificados, o solo sensuales medios de comunicación?
Cualquiera que sea vuestra posición en esta cuestión es innegable que tales calzados no representan el máximo de confort para los pies. Esto lo confirma Leonardo Maradei, ortopédico del Instituto Clínico Humanitas de Rozzano, en la provincia de Milán: “Estrujar los pies en zapatos altos y estrechos es una tortura para el dedo gordo del pie, que con el paso del tiempo puede deformarse hasta plegarse hacia los otros dedos del pie”.
El clásico “juanete”, que así se llama la malformación, afecta al 95% de las mujeres, y es una de las patologías más difundidas del pie. Se manifiesta con una desviación lateral del dedo gordo, sobreponiéndose al segundo y al tercer dedo del pie.
“En los 80% de los casos este defecto afecta a mujeres con precedentes familiares, pero se facilita con la utilización de zapatos incómodos, como los prescritos por la moda, de planta estrecha, punta afilada y tacón de aguja o estilete”.
“El juanete no afecta solo a la estética sino que provoca intensos dolores sobre el pie, especialmente primero cuando se anda, y después, cuando la inflamación se hace crónica, también en reposo”. El dolor puede llegar nada menos que hasta el tobillo, las caderas y la espalda: en este caso es necesario recurrir a la intervención quirúrgica. “La intervención se efectúa con anestesia local y requiere un día de hospitalización. Rápidamente después se puede volver a caminar llevando durante 5 semanas un zapato apropiado”.
Mejor prevenir, luego: “escoger zapatos de planta cómoda, punta ancha y tacón no más alto de 3-4 centímetros”. Al menos para el trajín cotidiano. Para las fiestas importantes y para las ocasiones especiales un tacón “escandaloso” se lo puede uno permitir...
(foto: Toscanacalzature)
Abril 2002
Pies en forma - Consejos