Se debe tener presente que, considerado el crecimiento medio del pelo, aquellos más largos de treinta centímetros están muertos desde hace tres años aproximadamente. Sin embargo es posible mejorar su aspecto.
Las escamas de queratina de los pelos sanos se sobreponen formando un extracto compacto: si los pelos se dejan, las escamas se encogen, se tuercen o se separan una de las otras. Mientras los pelos sanos presentan las escamas estrechamente sobrepuestas como las plumas de un ala de un pájaro, en los pelos enfermos estas se presentan separadas y torcidas como las alas con las plumas enmarañadas. Una loción para el pelo puede volver lisas las escamas y, por tanto, mejorar notablemente su aspecto.
Sin embargo, para mejorar la condición del cabello no solamente bajo el aspecto estético, sería oportuno intervenir sobre el órgano que forma el pelo, y que está debajo de la piel, en el periodo en que el pelo crece. Y dado que este órgano refleja fielmente el estado de salud general del cuerpo, no existe mejor cura para tener cabellos sanos y fuertes que mantenerse en buena salud.
El cuero cabelludo está formado por células muertas de queratina y es ligeramente ácido. Si está irritado a causa de lavados demasiado agresivos o de aplicaciones fuertemente alcalinas, reacciona aumentando la producción de la sustancia. A causa de la presencia del cabello, las células muertas no se separan fácilmente como en las demás partes del cuerpo. La caspa debería ser tratada delicadamente: lavados demasiados agresivos o frecuentes no hacen más que acentuarla. Los champús anti-caspa que contienen selenio deben usarse con mucha cautela, ya que esta sustancia actúa como irritante; puede acentuar la dermatitis seborreica, en que la piel resuda y las escamas forman costras amarillas.
Para mejorar la condición de la piel basta reducir el uso de estos preparados y tratarla con mucha delicadeza. La caspa no es una infección, por lo que no es necesario un champú medicinal.
La piel necesita ser tratada con dulzura lavando el pelo con champús delicados, como los neutros para niños. En cualquier caso es mejor escogerlos con pH que se acerca al valor 5 – el más cercano a la acidez normal de la piel.
Es necesario un antiséptico solamente si existe una infección. En tal caso es aconsejable consultar con el médico y no usar un champú medicinal.
Entre las molestias más frecuentes que no están ligadas directamente al cabello está la hiperticosis, que consiste en el exceso de pelos y deriva de la combinación de dos elementos: una sobreproducción de hormonas masculinas y una excesiva sensibilidad a ello del folículo pilífero. La consecuencia puede consistir en algún pelo alrededor de los pezones a un abundante vello en la cara.
Diciembre 2001
El crecimiento