Las Navidades han terminado y ahora es el momento de recuperarse de todos los excesos que hemos cometido durante estos días: las comidas y cenas, el turrón, los polvorones, los licores y el cava junto ese embutido tentador y el roscón de Reyes nos empiezan a pasar factura. Pero no te preocupes, te damos algunos consejos para que te recuperes de las comilonas y de todas las largas noches lo antes posible.
En este momento, lo importante no es bajar esos kilillos de más que has podido ganar sino eliminar todas las toxinas que tu cuerpo ha ido almacenando durante el comienzo de este nuevo año. Tras el roscón de Reyes, es importante que te alimentes de manera suave y ligera y que bebas muchos líquidos. Puedes tomar caldos, purés y pescados acompañados de abundante fruta: la piña ayuda a digerir y las uvas (con más calma que en las campanadas) depuran tu aparato digestivo.
Come poca carne, olvídate de los embutidos y del cordero, ya que son muy indigestos y sustitúyelo por el pescado que es un producto mucho más digestivo. Abusa de las infusiones, ya que limpian y te ayudan con la digestión y alíate con el agua, ya que una hidratación correcta del cuerpo ayuda tras los excesos.
Para ayudar a tu estómago y dejarle descansar es importante que no te vayas a la cama nada más cenar, deja pasar unas dos horas e incluso date un paseo para facilitar la digestión y para quemar las calorías que mejor que intentar cumplir el propósito de todos los años, haz algo de deporte y huye del sedentarismo de esta manera eliminarás esos kilos más.
Enero 2003
La energía de la fruta
Fruta y verdura de invierno