Los principios nutritivos de la fruta son siempre indispensables para nuestra alimentación; además, en otoño, la fruta de temporada sirve para preparar el organismo a un largo y frío invierno. Hagamos, por tanto, un uso abundante, sin naturalmente exagerar: la fruta es rica de vitaminas, con propiedades purificadoras, de elementos esenciales, pero contiene también grandes cantidades de azúcar.
La pera
Antiguo fruto de casi 4000 años, en España los mejores frutos se obtienen en el norte, cuenca del Ebro y Levante. Importante ayuda para mantenerse en forma -en cuanto que suministra solamente 30 calorías por 100 gramos y contiene azúcares simples, fibras y mucha agua- la pera es rica de minerales como potasio, fósforo, calcio, magnesio y responsable de muchos antagonistas de los radicales libres.
La uva
De la reina del otoño son conocidas las propiedades terapéuticas: la uva es en efecto un concentrado de vitaminas utilísimas para nuestro organismo: la B6, tiene efecto relajante, la A y la C, aseguran el buen estado de los vasos sanguíneos y desarrollan una acción antioxidante Por cada 100 gramos suministra 60 calorías aproximadamente: la uva es rica además de azúcares simples, fuente de energía inmediata.
El caqui
Rico de vitamina A, de potasio y calcio, el caco ejerce una eficaz acción diurética, que ayuda a liberarse del líquido en exceso. Un fruto al día puede ayudar al hígado y si se toma por la mañana, el caco es una ayuda válida contra la retención hídrica.
El alquequenje
Además de ser una fruta curiosa y del sabor agradable, favorece a la salud porque es rico en vitaminas A, B1, B2, B3, C y E. También contiene un gran aporte de hierro. Es un excelente laxante y diurétic y es, asimismo, de uso aconsejado para diabéticos. Su consumo favorece la disolución de cálculos urinarios.
Diciembre 2002
Sabores de la mesa en otoño