Además de ser la alegría de los golosos, el azúcar parece que tenga cualidades terapéuticas.
Un estudio dirigido por el psiquiatra americano Arif Khan, sobre 10.118 pacientes afectados de depresión, ha dado resultados más que satisfactorios. Un grupo ha sido tratado con los fármacos tradicionales (Prozac, Paxil, Zoloft) y otro con comprimidos de azúcar (placebo). Ambos grupos han mejorado.
Que una sustancia sin efectos farmacológicos, como es el placebo, puede inducir en el paciente la impresión de ser sometida a terapia activa es ya conocido en medicina.
Probablemente sería oportuno utilizar en mayor medida esta técnica sin desagradables efectos secundarios pero que demuestra apreciables resultados positivos. En el experimento en cuestión se ha dado mucha importancia a la asistencia psiquiátrica, es decir al tiempo dedicado por el medico al paciente. Es este un aspecto que no hay que infravalorar.
A menudo hacen más efecto 10 minutos de atención que tres píldoras de antidepresivos: es una invitación a los médicos y una solicitud al Ministerio de Sanidad que con afán está buscando medidas para solucionar el agujero de los gastos farmacéuticos.
Septiembre 2002
En colaboración con Melarossa