Comer mucha fruta y verdura es siempre importante, en invierno además, ayuda a equilibrar una alimentación muy rica en grasas e hidratos de carbono. También podéis tomar la fruta en zumos y licuada y la verdura fresca, mejor si está cruda o cocida al vapor.
El caqui
Fruta originaria del lejano Oriente. Sus tierras de origen son China y Japón. Además de aportar grandes cantidades de vitamina A, el caqui es muy rico en azúcares preparados para ser asimilados por el organismo, siendo por tanto una fuente inmediata de energía; además tienen un alto contenido en agua, característica importante para la renovación y depuración del organismo.
El hinojo
Con poquísimas calorías, aproximadamente 9 por cada 100 gramos, el hinojo es una hortaliza muy nutritiva, rica en fibra y agua, y con un elevado poder saciante.
Su característico aroma anisado se debe al anís concentrado en las semillas. Se prepara tanto en ensaladas como hervido o gratinado. Crudo o cocido al vapor, conserva sus vitaminas: vitamina C y algunas vitaminas del grupo B y betacarotenos. En 100 gramos de hinojo encontramos 331 miligramos de sodio, 774 de potasio y 100 de calcio: por la presencia de todas estas sales minerales se utiliza mucho en infusión, para calmar los dolores de estómago y como estimulante en las digestiones difíciles. Una infusión de semillas de hinojo tras las comidas ayuda a hacer la digestión y durante el día previene contra la hinchazón intestinal.
Las clementinas y las mandarinas
Las clementinas le deben su nombre a su descubridor, el fraile Clemente, un algerino que seleccionó en un cultivo de mandarinas esta especie particular, un híbrido entre mandarina y naranja amarga. Como todos los cítricos, la clementina es rica en vitamina A y C, en azúcares y en sales minerales. Tiene propiedades digestivas y refrescantes, y se la considera ideal para el perfecto funcionamiento del organismo y en especial para la alimentación infantil.
Las mandarinas tienen propiedades calmantes, además de ser útiles para combatir las infecciones de las vías respiratorias, como todos los cítricos. Proporciona vitamina C, contiene algunas vitaminas del grupo B, calcio y fósforo. La cáscara contiene aceites esenciales, vitaminas y flavonoides.
El repollo
Es una verdura muy conocida, sólo en Italia se producen aproximadamente 500 mil toneladas al año. Con sólo 25 calorías por cada 100 gramos, proporciona 400 miligramos de potasio, 22 de calcio, 16 de sodio y 6 de magnesio. Es muy significativa la presencia de ácido fólico, de propiedades antianémicas, El repollo, como todas las berzas, brócoli, coles de Bruselas – contiene sustancias muy activas contra los tumores de colon y del intestino.
El puerro
Tiene muchísimas vitaminas, especialmente en las hojas verdes, azúcares, fibra, sales minerales y gran abundancia en proteínas. Goza de propiedades tonificantes, remineralizantes y antianémicas.
El topinambur
Su sabor recuerda a la alcachofa, y se cocina como las patatas. Es una excelente fuente de hidratos de carbono, potasio y vitamina C, y es muy indicado para los diabéticos y para las mujeres durante el periodo de lactancia.
Abril 2002
En invierno