¿Peleáis a menudo con vuestra pareja? ¿Sabéis que es un riesgo para vuestra figura?
Peleas, caída del deseo, abandonos, tormentos de corazón: son todos factores de riesgo para la obesidad o del abandono de una eventual dieta. Esto, en resumen, es el resultado que emerge de un estudio realizado por Riza Psicosomática sobre una muestra de 1127 personas, de edades comprendidas entre 21 y 66 años.
¿Hablamos de matrimonio? Por promedio, las mujeres engordan de dos kilos en cuatro meses consecutivos y los hombres hasta cinco… parece que la satisfacción por alcanzar el amor soñado se celebra en la mesa.
Siempre con la comida se compensan las sucesivas y eventuales desilusiones y malhumores amorosos: consolidada la unión, se engorda por añadido unos tres kilos las mujeres y dos los hombres, y lo mismo se puede decir cuando la relación entra en crisis. Según la abogada matrimonialista Marianna De Cinque, también las peleas son una buena razón para abandonar las dietas o empezar a engordar.
La situación se agrava con las rupturas, porque la sensación de abandono, la soledad y el estrés que causa lleva a desahogarse con los dulces, para encontrar el buen humor: engordan 3 kilos las mujeres y 5 los hombres.
Pero también quien no encuentra el amor engorda: como media el fracaso amoroso hace aumentar un kilo en hombres y mujeres. Y quienes empiezan una dieta logran llevarla a cabo tan sólo en el 21% de los casos…
Concluyendo, vale la pena hacer una reflexión: nos queda evaluar los casos opuestos, es decir, aquellos que en vez de reaccionar a las alegrías y tristezas lanzándose sobre la comida, hacen lo contrario: la rechazan y adelgazan, también drásticamente.
Enero 2002
Perder peso
Aspectos psicológicos